miércoles, 27 de enero de 2016

sentir

Anoche al acosarme te besé, te abracé como por 5 minutos y me di vuelta poniendo mis dedos debajo de tu cuerpo como solía hacerlo y, aunque me costó un poquito, me quedé profundamente dormido.
Fue en esos momentos que pensaba en las conversaciones que tuvimos el día de ayer, en ambas.
Me sentí como un sordo, ciego y egoísta que no sabe escuchar más que su propia razón, me sentí como un inútil, como un imbécil.
Aunque ahora somos una historia nueva me resulta imposible no pensar en el tiempo que no te vi, que no te escuché, que no te presté la atención que me estabas pidiendo. Lo siento.
Me resultará un poco difícil no pensar en que debo agrandar mis orejas, mis manos y que mi boca no calle lo que tengo que decir cuando lo tengo que decir.
Te amo, más que nunca, más de lo que yo mismo sabía, te amo como no puedo decir.
Desde ahora será una aventura poder conquistarte cada día, cada momento.
Ahora será una aventura cuidarte, quererte y sorprenderte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

La diferencia entre lo privado y lo público

Tú y yo nos amamos en la lejanía, en la distancia y en el tiempo. Como quién cree que partiría caminando muy lento. Tú y yo nos amamos con r...