El sonido crujiente de camino,
la humedad que nos hace arrancar.
El paseo, desde hace años, el mismo,
pero de lejos,
las manos no se logran acercar.
Un paseo, nada más.
Aunque los pedales nos alegran
nos esperan las arrugas.
Y entre cantos nos vamos cansando.
Entre personajes de ficción nos vamos enamorando.
Con el frío nos abrazamos.
Mañana, quizás, seguiremos cantando.
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