Todas las conversaciones que hemos tenido
Salgo yo siendo perseguido.
Pero siempre después de eso
Mis respuestas son más sinceras,
Claras y hasta se pasa el dolor de mi cabeza.
No solemos conversar mucho rato,
¡Imagínate si lo hiciéramos!
Estaría condenado a ser un sabio,
Por supuesto que eso sería muy bueno,
Pero a veces me da flojera.
Me conviene tenerte para conversar,
Me alegras las mañanas, y las tardes,
Y las noches, y los cuadernos, y las almohadas.
Yo creo que debo buscar una solución
Para este problema de las conversas,
Y así crecer u olvidarme definitivamente.
Al caer la tarde, cuando estamos juntos,
No quiero comenzar una conversación,
Porque me pone nervioso no saber
Como continuar o terminar.
Más vale evitar tal desgracia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.