jueves, 20 de marzo de 2014

Sin escribir

A veces pensé en retirarme hace 10 años
pero por suerte no han llegado todavía
Por fortuna están tus manos,
que cuidarme han hasta el fin de mis días.

Retirarme, por poco que fuera,
aumentaría el dolor del alma mía.
Es como dejar que me venciera
el horror de quien quería.

Estar lejos de tus ojos,
en retiro apesadumbrado,
es dedicar rastrojos
y dejar el corazón silenciado.

Pero tú sabes bien leer mis labios
nunca han querido, por motivo alguno,
causar a los tuyos algún agravio
no quisiera yo, no, ninguno.

Perdóname, pues, mujer
y súbete a mi camino de escrituras.
sin ti  me puedo perder
y olvidarme de tus  muchas aventuras.

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