lunes, 11 de junio de 2012

Compañía

Hola Soledad
¿cómo te ha ido? ¿me recuerdas bien?
Compañera de mil momentos, 
hoy te acercas de nuevo a mí, 
siempre cuento contigo para no sentirme tan solo.
Aquí me tienes, otra vez caminando a tu lado, 
con más tristeza, con mucho desencanto 
y sintiendo que me tendré que acostumbrar a tu compañía para siempre.
Solo te pido, amiga, que no me abrumes, ya bastante lo estoy. 
¿Sabes? me gustaría que fueras solo nombre y nada más, 
pero tú y yo sabemos que eres más que eso 
y que te haces sentir, que formas parte de mi y que cuento contigo, 
pero no te engaño, hoy no te disfruto amiga, hoy no, 
¿porque no continuas tu camino sin mí?
porque últimamente me dejas sin fuerzas, agotado, 
casi vacío, pero gracias por tu compañía, 
que aún rodeado de gente solo te veo y te siento a ti.
Así que solo me quedas tú, y tu espejo que siempre traes. 
Quédate conmigo mejor, si me abandonas ¿que me quedará?
fuiste tú quien dijiste que nadie me robará la luna, porque simplemente no es mía, 
fuiste tú quien me dijo, somos uno y vivo en ti, 
aprende a disfrutarme con humildad,
eres tu quien me enseña, que me lleva al abismo y me empuja
y luego me rescatas porque quieres verme volar, 
eres tu amiga, que me haces crecer y conocerme, 
aceptándome con tu espejo, 
aquel espejo en el que siempre me veo y desconozco y reconozco a la vez.
Me miro y me aprendo, amiga de hace tantos años, 
amiga de siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

La diferencia entre lo privado y lo público

Tú y yo nos amamos en la lejanía, en la distancia y en el tiempo. Como quién cree que partiría caminando muy lento. Tú y yo nos amamos con r...