sábado, 24 de septiembre de 2011

alegría

Me traes y me llevas
me enojas y me consuelas
me corriges y te equivocas
cuando me tapas la boca.

Me detienes cuando cantas
me insultas cuando callas
cuando sueñas me enamoras
de amor tu me colmas.

Me recuerdas que no eres mía
cuando te conviertes en curandera
me enojas con tus porfías
y me olvidas con tus alegrías.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Respuesta

Pocos invitados hay sobre la mesa,
en el sillón un espacio vacío,
las cortinas se están guardando la luz del día
y aquí se dibuja un sueño de verdades.

Mensajes de improviso no leídos,
silencios prolongados como el viento.
Besos no entregados,
armisticios postergados.

Comienzos renovados en un sillón
sucio y lleno de lágrimas.
pesares olvidados por la fuerza,
escritos en un cuaderno.

Respuestas esperadas
a preguntas dibujadas.
Pensamientos llenos de habladurías
de seres extraños, invasores.

Idiomas diferentes entre tu y yo.
Cartas y poemas que se enfrentan
como en el campo la guerra
hasta morir, incluso de pena.

Llamadas imaginarias nacen de la nada,
alimentan la desesperanza,
azoran el corazón
y dejan que hoy no brille el sol.

No hay amoríos ocultos,
no hay llamadas misteriosas,
no hay gentío a nuestro lado
que sujete trampas resbalosas.

Reconozco que he mentido,
reconozco que te he amado.
Pero el calor de este fuego
solo a ti yo he dado.

¿Terminaremos de hablarnos?
¿Seguiremos discutiendo este silencio?
¿tallaremos el futuro con fuego en nuestras sábanas?
¿O Seguiremos consultando las listas de las dudas?

Es verdad que hay palabras nuevas en esto,
que hay ideas de rimas editadas,
pero contigo se han formado,
aunque de pena se han llenado.

Créeme cuando te digo
Que no existen los mensajes diarios,
que eres tú la de mi ombligo
hasta creo eres un pez de mi acuario.

El soporte de esta lucha
¿no es tu amor hasta el hastío?
como mío es tu pensamiento,
¿como es tuyo también el mío?

martes, 6 de septiembre de 2011

Después

Conozco tu tiempo y tu espera.
También sé de tus latidos acelerados.
Conozco como lloras y como ríes,
también sé de tus pasos calmados.

Espero me creas algún día
que correré detrás de tus faldas nuevamente,
como tú entre mis ojos.

¿Cuándo terminaremos de extrañarnos?
¿Quién llevará al final nuestro ángel?
¿Cuándo llegará la hora esperada del día?
que difícil decir con palabras lo que dice el corazón.

¿Dónde estarás después de este poema?
Cuando se acabe tu tristeza, quedarás libre,
por favor deja de llorar.

La diferencia entre lo privado y lo público

Tú y yo nos amamos en la lejanía, en la distancia y en el tiempo. Como quién cree que partiría caminando muy lento. Tú y yo nos amamos con r...