lunes, 11 de julio de 2011

Bajo el sol de invierno

Ayer cumplí 34 años
y por segunda vez no estabas.
Cierro mis ojos y te apareces bajo el sol,
abro mis ojos y dejas de existir.

La melancolía oculta de mi su rostro
cuando te imagino.

Te apareces como un fantasma
sentado mirando sin mirar a nadie,
como un "muerto que quiere aprender a besar".
Te me apareces como un libro
que nadie nunca quiso leer.

Sentada ahí donde siempre,
de pie como buscando algo perdido.
Como tratando de entender por qué
tus manos tiemblan,
por qué ya no tienes fuerza.

La melancolía se presenta nuevamente
ahora que dejo de soñar.

1 comentario:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

La diferencia entre lo privado y lo público

Tú y yo nos amamos en la lejanía, en la distancia y en el tiempo. Como quién cree que partiría caminando muy lento. Tú y yo nos amamos con r...