A veces... te veo
y a veces te escucho.
¿Podrías escucharme tú?
¿Me podrías mirar?
A veces... no existes
y a veces eres sólo tú.
¿Puedes aparecer como solías hacerlo?
¿Puedes llamarme por mi nombre?
A veces... eres futuro
y aveces pasado
¿Podrías ser presente?
¿Por qué no vuelves?
A veces... no me ves
y a veces no me escuchas
¿Quién si no?
¿Quién si no?
A veces te amo
a veces... no.
miércoles, 27 de abril de 2011
Del rey, la princesa y el bufón (tercera parte)
Se limpiarán las luces,
Se apagará el polvo de los suelos,
Se prenderá el fuego, ese que alimenta.
Pero tú, reina nuestra, seguirás ausente,
Seguirás atrasando este encuentro.
Se armarán las sábanas,
se recogerán los gritos y los llantos.
Cantarémos apenas una canción
para que no te asustes.
Terminará este día,
terminará tu pena y tu cansancio
cuando llegues.
Tu princesa seguirá soñando su sueño,
el bufón rodará por tus dedos
y el rey de pie observará
tu despertar.
¿Se quedará la reina con estas risas,
reclamos, descuidos, gritos
e irresponsabilidades?
Quédate, pero quédate de verdad,
no te muevas, no digas tus palabras
y entonces disfrutarás tu encuentro,
disfrutarás el término de esta espera
que nos enferma.
Se apagará el polvo de los suelos,
Se prenderá el fuego, ese que alimenta.
Pero tú, reina nuestra, seguirás ausente,
Seguirás atrasando este encuentro.
Se armarán las sábanas,
se recogerán los gritos y los llantos.
Cantarémos apenas una canción
para que no te asustes.
Terminará este día,
terminará tu pena y tu cansancio
cuando llegues.
Tu princesa seguirá soñando su sueño,
el bufón rodará por tus dedos
y el rey de pie observará
tu despertar.
¿Se quedará la reina con estas risas,
reclamos, descuidos, gritos
e irresponsabilidades?
Quédate, pero quédate de verdad,
no te muevas, no digas tus palabras
y entonces disfrutarás tu encuentro,
disfrutarás el término de esta espera
que nos enferma.
Del rey, la princesa y el bufón (segunda parte)
A veces queremos,
a veces amamos,
a veces olvidamos,
a veces criticamos.
La princesa se da cuenta.
El bufón solo rie.
La princesa no puede ver a su reina,
pero su reina no la quiere ver.
A veces escuchamos,
a veces reímos,
pero a veces gritamos,
pero a veces gritamos,
pero a veces gritamos.
La princesa llora abrazada de su rey,
La princesa quiere abrazar a su reina.
La princesa no tiene que llorar,
la princesa tiene la culpa.
A veces nos olvidamos,
a veces nos quejamos.
A veces no vemos.
A veces herimos.
El bufón recibe aplausos,
la princesa exigancias.
El rey no habla, no querrán escucharlo.
El rey con la princesa se quedan solos, abrazados.
a veces amamos,
a veces olvidamos,
a veces criticamos.
La princesa se da cuenta.
El bufón solo rie.
La princesa no puede ver a su reina,
pero su reina no la quiere ver.
A veces escuchamos,
a veces reímos,
pero a veces gritamos,
pero a veces gritamos,
pero a veces gritamos.
La princesa llora abrazada de su rey,
La princesa quiere abrazar a su reina.
La princesa no tiene que llorar,
la princesa tiene la culpa.
A veces nos olvidamos,
a veces nos quejamos.
A veces no vemos.
A veces herimos.
El bufón recibe aplausos,
la princesa exigancias.
El rey no habla, no querrán escucharlo.
El rey con la princesa se quedan solos, abrazados.
Del rey, la princesa y el bufón (primera parte)
Como si se tratase de un cuento
estaba esperándote reina mía.
Como si se tratase de una canción
estaba escuchándote.
Pero ni cuento ni canción
ni reina ni melodía.
Resultó ser pesadilla
y melancolía.
Todo molesta,
todo es gritos,
no hay palabras completas
solo chillidos.
Sin razón alguna
te volteas,
es tarde;
quizás, mejor, no nos veas.
Mejor piérdete
en tu pesadilla,
mejor ahogate en tu melancolía.
Como si se tratase de una canción
no escuchaste la razón.
Como si fuera un cuento de reinas,
te envenenaron el corazón.
estaba esperándote reina mía.
Como si se tratase de una canción
estaba escuchándote.
Pero ni cuento ni canción
ni reina ni melodía.
Resultó ser pesadilla
y melancolía.
Todo molesta,
todo es gritos,
no hay palabras completas
solo chillidos.
Sin razón alguna
te volteas,
es tarde;
quizás, mejor, no nos veas.
Mejor piérdete
en tu pesadilla,
mejor ahogate en tu melancolía.
Como si se tratase de una canción
no escuchaste la razón.
Como si fuera un cuento de reinas,
te envenenaron el corazón.
miércoles, 20 de abril de 2011
En alguna silla
La mesa tenía todo.
Todo lo malo,
todo lo bueno;
a tí y a mí.
solos, mucha gente,
tu y yo solos.
Pero el ruido de tus actos
me tapa los oídos.
La mesa tenía todo.
Todo lo bello.
Todo lo extraño;
a ti y a mi.
Mirándonos,
convirtiéndonos en seres sin rostros,
en amantes sin tener a quién amar.
La mesa tenía todo,
pero no te tenía a ti,
no me tenía a mi.
en fin...
Estarás en alguna silla.
Todo lo malo,
todo lo bueno;
a tí y a mí.
solos, mucha gente,
tu y yo solos.
Pero el ruido de tus actos
me tapa los oídos.
La mesa tenía todo.
Todo lo bello.
Todo lo extraño;
a ti y a mi.
Mirándonos,
convirtiéndonos en seres sin rostros,
en amantes sin tener a quién amar.
La mesa tenía todo,
pero no te tenía a ti,
no me tenía a mi.
en fin...
Estarás en alguna silla.
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