miércoles, 3 de febrero de 2010

Escape

La soledad pareció apretar mi pecho.
El sonido de la puerta
al cerrarse fue más terrible aún,
llegaste luego y me golpeaste,
llegaste luego y me calmaste.

Me besas cada noche al dormir,
cada vez que las sombras llenan mi habitación.
Te despides como si estuvieras,
te vistes llevándote mi aliento,
te vistes llevándote me abrigo.

Esas palabras que dijiste antes de abril
se partieron cuando las guardaste en tu corazón.
me dijiste mil recuerdos,
mil reproches,
mil promesas.

Te recuestas cada noche a mi lado
esperando una respiración
como si fueras la tristeza
como si fueras la alegría.
como si fueras mía

Haz entonces tus muecas
haz también tus reclamos.
comprenderé que te importo
cuando me tomes de la mano,
cuando te quedes a mi lado.

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