i
La expresión de tus ojos me pedía perdón.
¿¡¡¡Por qué no puedo ayudarte!!!?
"No pensé que ocurriría esto, profesor"
No todos son unos gigantes.
ii
Las lagrimas en tus mejillas
me decian:
"No me quiero ir, por favor
tome mi mano, no me suelte, no me suelte
segura aquí estoy".
iii
Te vas, no queda remedio
te vas como una maleza
Esto no es un juego,
se ha convertido en una "triztesa".
Las lagrimas de los niños no mienten..
ResponderEliminar